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¿Quién fue Plotino?

Plotino fue un filósofo, máximo exponente de la corriente del neoplatonismo, nacido en el 204 o 205 en Licopolis, la actual ciudad egipcia de Asiut. Aunque la historia de su vida fue escrita por su alumno Porfirio, en la obra de su discípulo se incluyen pocos detalles biográficos porque Plotino rechazó el mundo físico de las apariencias en favor del reino de la mente, considerando trivialidades como su fecha de nacimiento, familia, ascendencia y logros personales.

Plotino y la filosofía

A los 28 años, Plotino comenzó a estudiar con el platónico Ammonio Saccas —filósofo que había intentado armonizar a Aristóteles y Platón— que influyó profundamente su vida. Ya como estudiante de filosofía, Plotino se dedicó por completo a la disciplina, sumergiéndose los diálogos de Platón y los comentarios de su maestro sobre ellos.

El concepto de Plotino de la Mente Divina y el propósito de la existencia mortal ejerció una tremenda influencia en las tres grandes religiones monoteístas del mundo y, por esta razón, muchos lo consideran el filósofo más importante del mundo antiguo. Es el fundador de la escuela de pensamiento conocida como neoplatonismo, cuya doctrina quedó registrada en las Eneadas de Porfirio, ya que el propio Plotino nunca escribió una obra.

Un número significativo de autores, teólogos, políticos, generales y filósofos antiguos son ahora reconocidos como neoplatonistas, aunque ellos nunca se refirieron a sí mismos con este nombre.

A continuación te dejamos un vídeo con un resumen de los aspectos más destacados del pensamiento de Plotino.

Biografía de Plotino

Plotino nació en la colonia griega de Licopolis, actual Egipto, lo que sugiere que probablemente era griego, aunque esto es una incógnita. Todo lo que se sabe de su vida es lo que le permitió redactar a su alumno Porfitio. Cuando todavía era un veinteañero, movido por un fuerte interés por la filosofía, Plotino viajó a Alejandría, por entonces un centro intelectual que rivalizaba con Atenas.

Plotino se encontraba decepcionado con las filosofías plebeyas que enseñaban como “verdades profundas” y se sentía cada vez más frustrado y desilusionado cuando un amigo le sugirió que fuera a hablar con el filósofo platónico Ammonio Saccas —que también era un teólogo maestro en temas de cristianismo—. Sin nada que perder, Plotino asistió a una de sus lecciones e inmediatamente declaró que Saccas era el maestro que había estado buscando toda su vida. Después de diez años de estudio con Saccas, Plotino se unió a la campaña militar del emperador Gordiano III en Persia con la intención de  aprender filosofía persa e india, pero cuando Gordiano fue asesinado por sus propias tropas la campaña se vino abajo, Plotino volvió a Antioquía y más tarde a Roma, donde permaneció por el resto de su vida hasta que murió a los 66 años.

El Neoplatonismo

Neo-Platonismo es un término moderno que define el resurgimiento del pensamiento platónico junto con elementos propios del misticismo y cristianismo.

El neoplatonismo floreció en el siglo III, con las enseñanzas de Plotino, y experimentó su decadencia con el cierre de la Academia de Platón por el emperador Justiniano en 529. Debe enfatizarse que el término “neoplatonismo” es una designación moderna y que ni Plotino ni aquellos que vinieron después de él se habrían etiquetado a sí mismos como “neoplatonistas”, sino que simplemente se habrían considerado estudiantes y maestros del pensamiento de Platón. Además, a diferencia de las categorías académicas modernas, no consideraron el estudio de las obras de Aristóteles fundamentalmente diferente del estudio de los conceptos de Platón.

Para los antiguos neoplatónicos, Aristóteles era un platónico importante, ya que había estudiado directamente con el maestro. Aristóteles, entonces, en lugar de ser enseñado como una filosofía separada, fue estudiado en preparación para la lectura de Platón, puesto que para Plotino porque Aristóteles no estuviese de acuerdo con su maestro en ciertos puntos, eso no significaba que rompiese con las enseñanzas de su maestro. Es más, pensaba que no había nada en la obra de Aristóteles que contradijese fundamentalmente la visión de su maestro, ni siquiera su desacuerdo sobre la Teoría de las Formas de Platón.

Porfirio recogió por escrito las enseñanzas de Plotino en seis libros llamados Eneadas, obra de influyó considerablemente en San Agustín y otros pensadores cristianos y musulmanes de la Edad Media. Porfirio también hizo todo lo posible para escribir la biografía de su maestro, aunque sin mucho éxito. La insistencia de Plotino en la vida de la mente significaba que los pequeños detalles de la vida diaria de la persona carecían de importancia.

Igualmente, se sabe muy poco de la correspondencia que Plotino mantuvo con otros filósofos, aunque se sabe que se intercambió cartas con Casio Dionisio Longino, amigo y asesor de la Reina Zenobia de Palmira.

La filosofía de Plotino: las Eneadas

Las Eneadas desarrollan la cosmología de Platón y su insistencia en una verdad última que se encuentra más allá del mundo de nuestros sentidos. Plotino llamaba a esta verdad el “Uno” o el “Bien”, pero como esta verdad no tiene límites, nunca fue creada y nunca puede ser destruida. Por tanto, se extiende más allá del poder de las palabras para describir, aunque el término “Mente Divina” se aproxima más.

Para Plotino, el propósito de estudiar filosofía es despertar el alma a la presencia de esta Mente Divina que permite a la persona dedicar adecuadamente la vida a su búsqueda, un concepto que tendría un efecto inmenso en San Agustín de Hipona y su concepción del cristiano, Dios y el deber del cristiano en la vida. Según Plotino: “Dios no es externo a nadie, sino que está presente con todas las cosas”, lo que se refleja en la visión de Dios de San Agustín en su obra Ciudad de Dios .

Para Plotino, lo que llamamos “maldad” es causada por nuestro apego a las cosas terrenales que impiden nuestra completa devoción a la Mente Divina. Los objetos de nuestros deseos y afectos no son, en sí mismos, “malos”, sino que solo lo son en la medida en que nos impiden el propósito de nuestras vidas: realizar la Mente Divina. De esta manera, el llamado “problema del mal” —con el que los apologistas cristianos y otros han luchado durante siglos: si Dios es todo bondad, ¿por qué hay mal?— Se resuelve en la idea de que el “mal” viene de la Mente Divina pero no a propósito.

Los seres humanos causan “maldad” al elegir apegarse a los placeres terrenales y a los objetos de esos placeres en lugar de a la Mente Divina. Los seres humanos, entonces, son la causa del “mal” aunque los objetos sensoriales que nos atraen son provistos por la Mente Divina.

¿Qué es la belleza para Plotino?

Para Plotino la belleza se percibía a partir de la vista, el oído, las palabras, la música y el ritmo. Y es que para él lo bello abarcaba multitud de aspectos.

Fuentes y referencias: